DIAGNÓSTICO PRENATAL

Ecografía morfológica de la semana 18-22

Un estudio clave para valorar el desarrollo de tu bebé

La ecografía morfológica, que se realiza entre las semanas 18 y 22 de embarazo, es una de las pruebas más importantes de la gestación. Su objetivo principal es comprobar que el bebé se está desarrollando correctamente y detectar, si existieran, posibles alteraciones estructurales.

Es una ecografía más detallada y algo más larga que las anteriores, ya que se revisa cuidadosamente la anatomía fetal.

Durante esta prueba medimos diferentes partes de su cuerpo para estimar el peso fetal y comprobar que el crecimiento corresponde con las semanas de embarazo y estudiamos el desarrollo general del bebé, valorando su cabeza y cerebro, corazón, abdomen, columna vertebral y extremidades y, si la posición del bebé lo permite, puede confirmarse el sexo fetal.

Además, evaluamos la placenta, la cantidad de líquido amniótico y la correcta inserción del cordón umbilical.

En algunos de los casos se realiza también una medición del cuello del útero mediante ecografía vaginal para valorar el riesgo de parto prematuro y descartar placenta previa.

Se trata de una prueba segura, no invasiva, indolora y no requiere preparación especial. Se realiza en consulta y permite obtener información muy valiosa sobre el estado del embarazo.

La ecografía morfológica permite identificar un alto porcentaje de malformaciones anatómicas visibles. En general se pueden detectar en torno al 70-90% de las malformaciones. Sin embargo, no puede detectar todas las enfermedades, especialmente aquellas de origen genético o metabólico que no presentan alteraciones estructurales. Algunas patologías pueden manifestarse más adelante en el embarazo, y otras pueden no ser detectables mediante ecografía.

Existen factores que pueden influir en la calidad del estudio ecográfico como pueden ser la posición del bebé en ese momento (en ocasiones, si el bebé no está bien colocado, puede ser necesario esperar unos minutos o repetir parte del estudio para completar la valoración), la cantidad de líquido amniótico o algunas características maternas (obesidad, cicatrices abdominales, presencia de miomas, etc.) que dificultan la correcta visualización de los órganos del feto.

La ecografía de la semana 20 es un momento importante del embarazo. Nos ayuda a confirmar que todo evoluciona correctamente y, si fuera necesario, permite planificar el seguimiento más adecuado.

Estamos aquí para acompañaros y resolver vuestras dudas con claridad y tranquilidad en cada etapa del embarazo.

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